Se afianza la presencialidad cuidada ante el cumplimiento de protocolos y bajo porcentaje de casos de COVID

Se afianza la presencialidad cuidada ante el cumplimiento de protocolos y bajo porcentaje de casos de COVID

La excepcionalidad originada por el COVID-19 obligó a suspender las clases presenciales en 2020, lo que visibilizó lo esencial. La adversidad puso en valor cosas cotidianas. Cuando se suspendieron estas actividades, evidenciaron que son esenciales. Ese vínculo entre pares y con los docentes es parte fundamental del aprendizaje y del desarrollo integral de los estudiantes.

Esta ruptura obligó al Ministerio de Educación a buscar una resiliencia educativa en el proceso de aprendizaje con el desarrollo de competencias emocionales y creativas.

La vuelta a clases presenciales significó el esfuerzo y compromiso conjunto de todos los actores que participan de la histórica alianza escuela – familia, posibilitando nuevas formas de hacer, crear, construir, ser y estar en la escuela.

Los estudiantes emprendieron esta nueva etapa de manera positiva, flexible y ajustada a los nuevos protocolos de salud y seguridad establecidos, además tuvieron que recrear nuevas formas de revincularse afectiva e institucionalmente.

A más de un mes del inicio del Ciclo Lectivo, se observa una mayor y mejor adaptación, los estudiantes están más seguros, confiados y alegres de reencontrarse con sus pares y docentes, en su lugar de pertenencia, como es la escuela.

Los padres y referentes adultos, comprometidos con la nueva modalidad de enseñanza y aprendizaje refuerzan y transmiten seguridad a sus hijos, se observa en el refuerzo de hábitos, rutinas, organización en el hogar; es decir una nueva organización a la que todos se van adecuando.

Los docentes tienen un rol fundamental en esta etapa que se refleja en la dedicación a sus estudiantes y sus familias.

El desafío es seguir trabajando responsablemente en construcciones conjuntas sobre nuevas formas de concebir la escuela como escenario de encuentros, generación de vínculos, que posibiliten la resignificación del proceso de enseñar y aprender en forma colaborativa, significativa y humanizada.

Los datos provinciales sistematizados a través de Cuidar Escuela corroboraron el bajo porcentaje de casos sospechosos o confirmados en el sistema educativo, siendo del 0,11 % en estudiantes, el 2,60 % en docentes y el 2,84 % de no docentes que fueron notificados como sospechosos (con síntomas) y confirmados de COVID-19 en las instituciones educativas, en las que se aplicó el Protocolo Jurisdiccional, conforme a cada situación. Esto sumado a la vacunación de educadores y personal de Servicios Generales, van consolidando la presencialidad cuidada en las instituciones educativas.

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